REconnecting dots 1.8

“Si los descubrimientos fueron impulsados por un arsenal de mitos (el reino de Preste Juan, El Dorado, Quivira, las siete ciudades del Cíbola o el país del Amazonas) […] los observadores más objetivos y los eruditos menos dados a fantasías fueron desmontando fábulas y fueron explicando la realidad.”
Dentro de este grupo de observadores objetivos se encuentra la obra de Luis Mármol Carvajal. Soldado, geógrafo e historiador español nacido en Granada en 1574. A temprana edad se une a la expedición de Carlos V que ocuparía la ciudad norafricana de Túnez. Sirviendo allí como soldado luego de algunos años es capturado y tomado prisionero por corsarios en la costa de Túnez. A partir de esta nueva situación, como propiedad del estado marroquí, llega convertirse en sirviente de la corte de la dinastía Sa’di en Marruecos y más específicamente del sultán Ahmad al-A’raj en Marraquech. Es allí donde aprende árabe y bereber básico. Alrededor del año 1546 es liberado, en vez de retornar rápidamente a la península, viaja por el norte de África llegando inclusive a Egipto. Luego de un tiempo llega a Sicilia y es allí donde entra en contacto con la obra de León el africano (Al Hassan Ibn Muhammad Al Wazzan Al Fasi) y ‘La descrittione del Africa’, obra que ejerce un importante impacto en él. Retornado finalmente a España, y con la intención de ayudar en contra de la revuelta de los moriscos en el reino de Granada, es que llega a ejercer de funcionario y administrativo para los ejércitos de Juan de Austria. Es en la misma Granada donde publica en 1573 la primera parte de su obra maestra ‘Descripción general del África’.
Descripción general del África, de Mármol Carvajal, es una obra que viene a ampliar el conocimiento ya aportado por lo escrito por León el Africano.

La Descrittione había sido una obra de referencia obligada durante no pocos años y Descripción general del África de Mármol Carvajal vino a poner más detalle geográfico y a validar muchos de los lugares mencionados por León el africano. El árabe que Mármol Carvajal aprendió durante su estadía de ocho años en la corte de los Sa’di le permitió tener un acercamiento a los materiales que harían la substancia de su obra Descripción general de África. Cabe mencionar que aunque Mármol Carvajal citó extensamente a León el Africano en su obra, no es solo una mera copia de este trabajo. Detalles y correcciones a La Descrittione son añadidos además de exponer sobre lugares nuevos que El Africano no tuvo en cuenta como la costa de Guinea, los reinos del Congo y Monomotapa, Zanzíbar y Madagascar.
Mármol Carvajal describe vívidamente en sus obras, sus palabras transportan a aquellos tiempos y lugares. Por ejemplo, sobre la provincia de Heha (una de las siete provincias del reino de Marruecos mencionadas según León el Africano) nos cuenta acerca de los medios de vida; sus productos agrícolas: cebada, el árbol erqués (argania spinosa), sus colmenares, lo fértil de sus valles en contraste con sus agrestes sierras. Menciona el intenso comercio de la ciudad de Safí, ubicada en el occidente de Marruecos, en las costas del océano Atlántico.
Con detalle describe las vestimentas, clases sociales y manejo popular de la ideología religiosa de los pueblos que observa. Los alfaquíes son los llamados a enseñar al pueblo la religión y son, según Mármol Carvajal, de los pocos que manejan las letras. “No son gentes que se precian de letras, ni hay entre ellos quien sepa leer si no es algún Alfaquí […] Y aunque todos tienen la opinión y el nombre de Mahometanos, la mayor parte de ellos no saben lo que es la secta de Mahoma ni qué se contiene en ella, sino que a bulto dicen y hacen lo que ven y oyen decir a los Alfaquís”
Interesante resulta la mención de un fructífero comercio con Europa y sus mercaderes cristianos. No es asombroso dada la rica historia que conecta prácticamente toda las orillas del Mediterráneo. El papel que desempeñan las ciudades de Toledo o Córdoba no es menor, tomadas inclusive como referencia cultural. Occidente nace en el siglo XVI
Las palabras de Eric Wolf son más que idóneas.
“Si por doquier encontramos conexiones, ¿Por qué empeñarnos en convertir fenómenos dinámicos e interconectados en cosas estáticas y desconectadas? Parte de esto se debe, probablemente, a la forma en que hemos aprendido nuestra propia historia. Nos han enseñado, tanto en las aulas como fuera de ellas, que existe una entidad llamada Occidente, y que podemos pensar en este Occidente como si fuera una sociedad de civilización independiente, y opuesta a, otras sociedades y civilizaciones.”
Como dicen Mola y Shaw, las necesidades de expansion de mercado, las razones geopolíticas, las ambiciones de colonizar mentes y el sentimiento prometeico, fueron los que llevaron a las naciones ibéricas a intentar cruzar el fin del mundo mas allá de Sagres. La combinación explosiva fue y es hoy la misma. La Escuela de Sagres el el cronotopo mítico de la leyenda que justifica el sentimiento portugués, las razones de la Ereenigde Oostindische Compagnie o el ‘Sputnik moment’ americano. Todas estas empresas silenciaron otros procesos que estaban funcionando en la trastienda.
Dentro de la expansión, de un capitalismo que llegaría a ser global, fue que Holanda llego a ocupar y explotar una serie de territorios, muchos de ellos, de previa ocupación portuguesa. Estas acciones obedecían un esquema dentro del ‘Groot Desseyn’ de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales con el apoyo financiero del calvinista Willem Usselinex (1567-1647) como principal ideólogo.

Entre 1630 y 1654 ya estarán consolidados en tierra brasileña en la región de Pernambuco, con las actuales ciudades de Recife, Joao Pesoa Y Natal como principales asentamientos. En realidad, los intentos de colonización de Brasil por Holanda en aquellas épocas fueron infructuosos. El verdadero impacto que tuvo la labor de Maurits y su corte fue la diseminación de conocimiento y la creación sobre una memoria colectiva del paso de los holandeses por Brasil.
Desde aquí es que el gobernador general y empleado de la GWIC, Johan Maurits van Nassau-Siegen, en su deseo de promover el territorio de Nieuw-Holland, invita y patrocina el trabajo de artistas como Albert Eckhout o Frans Post para que retraten el lugar y sus gentes. Joahn Maurits gobernó desde 1637 a 1644 y reorganizó políticamente la colonia con el primer parlamento americano en Recife. Eckhout vivió siete años en Nieuw-Holland en la corte de su patrocinador junto a otros profesionales. Muchas de sus pinturas fueron plantas, frutas (nativas e importadas), animales, retratos e imágenes de Recife recreados años más tarde a partir de dibujos hechos por Eckhout durante su tiempo en Brasil. Sus más reconocidas obras, sin lugar a dudas, son los retratos de indígenas tapuyas (tarairiús). Por su parte, de su experiencia en Nieuw-Holland, Frans Post se destacó mayormente por pintar los paisajes de Pernambuco.

Se ha llegado a alabar los retratos etnográficos de Eckhout por su descontaminación de fisionomías europeas mientras otros ven en los temas contextuales la explotación de estereotipos muy comunes y persistentes sobre los indígenas en Europa.
“La compleja historia de imágenes creadas por Eckhout para el conde Johan Maurits van Nassau-Siegen demuestra la conexión entre el patronazgo de ciencia, colonización, y la práctica de recolección de como una forma de acumulación de poder y estatus entre una ambiciosa e influyente elite durante el siglo diecisiete […] El hecho de que las imágenes producidas por Eckhout, Marcgraf y Post terminaran en las estanterías de curiosidades del rey Frederik III de Dinamarca, el Elector de Brandenburgo, y el rey Luis XIV de Francia indica la ambición de Johan Maurits y el valor que los nobles del siglo diecisiete otorgaban a la historia natural y la ilustración etnográfica.”
Quizá no es coincidencia que Johannes Vermeer y Antoni van Leeuwenhoek fueran motivados simultáneamente, en la ciudad de Delf, por el impulso de observación empírica dentro de aquel Siglo de Oro Holandés. Una ‘reinvención del ver’ según Laura J. Snyder:
“La nueva forma de ver transformó no solo la ciencia pero también el arte, especialmente en la república holandesa, donde la noción de pintar como ‘espejo de la naturaleza’ dominaba la teoría contemporánea […] Más que nunca, la exhortación de Leonardo da Vinci de que los pintores debían estudiar “la ciencia del arte y el arte de la ciencia” era verdad. A partir de la similitud percibida entre la ciencia del pintar y la ciencia natural es que habían muchas intersecciones entre estos campos que no eran vistos como enormemente diferentes por sus practicantes.”

En medicina, la nueva forma de ver se traduce en la mirada anatomoclínica, que según Foucault surge a finales del siglo XVIII, y así “la experiencia clínica se abre a un nuevo espacio: el espacio tangible del cuerpo, donde se ocultan sus secretos, sus lesiones invisibles y el misterio mismo de los orígenes de estas lesiones”
Volviendo a los exploradores, para aquellos hombres y su nueva forma de ver, una Terra Australis Nondum Cognita debió ser un desafío enorme, una enorme invitación a ampliar aún más el círculo de conocimiento. Las grandes potencias organizaron expediciones científicas que trataban de conquistar no solo lo geográfico sino lo ideológico. Sobre los significados de aquellos tiempos los profesores Alfonso Mola y Martínez Shaw dicen:
“la gran expedición científica representa el punto de convergencia de los eruditos y los políticos en la empresa ilustrada de ensanchar el mundo conocido […] La nueva apertura del mundo occidental adquirió una dimensión universal, y la alta valoración de científica de la naturaleza fue fundamentando una solidaridad internacional.”
Son dignas de mención la exploración rusa de espacios continentales siberianos por Dezhnev, Popov y Javarov, las expediciones francesas por el valle del Mississippi por Marquette y Jolliet. En América Fray Junípero Serra y Gaspar de Portolá exploran California, además de la penetración en territorio más profundo de las obras misionales en América del Sur. En África se navegarían y remontarían sendos ríos (Gambia, Senegal, Nilo, Níger) en el afán explorador. Con pasaporte real expedido por Carlos IV, Alexander Von Humboldt y Aimé Bonpland realizan una de las expediciones más significativas en cuanto al enriquecimiento del conocimiento científico de América latina sentando los cimientos de las disciplinas de vulcanismo, oceanografía y meteorología.

Una figura icónica, que incorpora muchas de las ideas de esta época de exploración, es el capitán James Cook. Una fracción no menor del Océano Pacífico llego al conocimiento europeo gracias a las tres expediciones lideradas por el capitán y auspiciadas por la Royal Society de Londres. Entre sus más grandes logros fueron el reclamo para el Reino de Gran Bretaña de la costa este de Australia, de las islas Hawái, y la circunnavegación y cartografía de Nueva Zelanda. Hay que mencionar que el descubrimiento y exploración que aquí relatamos responde a una historia eurocéntrica. Kupe en el año 925 había sido el primero en llegar a las playas de Nueva Zealanda. En el año 1150 se produce ya el primer asentamiento habitado y ya por el año 1350 llegan las principales canoas de la gran colonización y ocupación maori en New Zealand. Los pueblos polinesios conocían muy bien el Océano Pacífico, hay que remarcar la inconmensurable ayuda que recibió Cook de parte de Tupaia.
Es a partir de los éxitos de la empresa exploradora liderada por James Cook es que viene a organizarse en Francia una expedición en dos naves (La Astrolabe y la Boussole) liderada por Jean Francois de Galaup conde de La Pérouse. Siguiendo órdenes de Luis XVI, La Pérouse exploro metódicamente el océano Pacífico, que Cook no había explorado, desde Maui hasta Alaska, incluyendo una breve visita a la Isla de Pascua y cartografiando la costa de California. Sus conocimientos geográficos e hidrográficos sobre el mar de Ojotsk, la isla de Sajalin, península de Kamchatka, islas Kuriles, Aleutianas y estrecho de Bering servirían de base a
subsiguientes exploradores. Luego de una escaramuza en las islas de Samoa, donde perdió una docena de hombres de su tripulación, se dirigió a la costa este de Australia. Desde Botany Bay enviaron el último reporte a
Francia. Sufrieron un naufragio en Vanikoro (hoy Vanuatu). La desaparición de tal exitosa expedición impulsó al gobierno francés a equipar otra expedición bajo el liderazgo de Antoine de Bruni d’Entrecasteaux para ir en su búsqueda. Empresa que resultó sin éxito.
El devenir del descubrimiento en romántica exploración científica da ligeramente a entender que los afanes mercantilistas de entidades tales como la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales (y otras similares), tomando forma de corporación multinacional con capacidad bélica y política, queda en suspenso durante los viajes de los exploradores que se mencionan anteriormente.
Si, estos viajes fueron primariamente expediciones científicas, pero ni los británicos, ni las demás potencias exploradoras eran adversas a extender el comercio y el imperio. La relación de la ciencia y la política, una importante mezcla que no debe dejar de incluir quien hace negocio con todas las ramificaciones que semejantes empresas pueden generar. El señorío y control de los mares obtenido por el Reino Unido fue una consecuencia potente de aquellas expediciones, ocupaciones y presencias. Los negocios y enriquecimiento generados por los territorios controlados fueron enormes. Un proceso que comenzó en 1492, un proceso lleno de sucesos, un primer momento de globalidad, Michel-Rolph Touillot ha dicho:
“The world became global in the sixteenth century. Europe became Europe in part by severing Latin Christendom from what lay south of the Mediterranean, but also through a westward move that made the Atlantic the center of the first planetary empires. As such empires overlapped or succeeded one another within the modern world system, they brought populations from all continents closer in time and space. The rise of the West, the conquest of the Americas, plantation slavery, the Industrial Revolution, and the population flows of the nineteenth century can be summarized as ‘a first moment of globality,’ an Atlantic moment culminating in U.S. hegemony after World War II.
I argue here that a reevaluation of the density, speed, and impact of the global flows that constituted this first moment of globality unsettles now-dominant narratives of world history. Not only do these narratives emerge as convenient fictions of the North Atlantic, but the very terms and categories commonly used to frame the story—from older North Atlantic universals such as modernity to the more recent globalization—appear more problematic than once thought.”
¿Por qué detenerse en las conexiones entre ciencia, militarismo y poder político? ¿Cuántos avances en la técnica son realmente producto de los aportes de las sociedades? ¿Cuantos de los mas arriesgados avances se desarrollan en DARPA o NASA en los Estados Unidos o ESF (European Science Foundation) en la Union Europea?
Hemos hablado de empresas que silenciaron otros procesos que estaban funcionando en la trastienda. Los portugueses llevando seres humanos como esclavos a sus colonias e invitando a otras naciones invasoras a hacer lo mismo. Los españoles asentado su tardofeudalismo en los virreinatos americanos, tardofeudalismo que ha dado frutos a sus promotores hasta el día de hoy. La perfección de la triada finanzas-política-militar por la VOC en su proceso de arrasar con las gentes de sudeste asiático. Damos un salto en el tiempo y nos transportamos al momento sputnik. ¿Qué puede haber de malo en la carrera espacial más allá de contrarrestar el miedo a lo soviético por el publico norteamericano? La aparente tranquilidad de Eisenhower, durante aquellos eventos, donde se desarrollaba los comienzos del espionaje global de la tierra y sus habitantes por los EE.UU y otras potencias. El programa de espionaje satelital Corona corrió en la trastienda de la carrera espacial. Este programa de vigilancia ‘proactiva’ hoy se extiende hasta nuestras propias IP addresses leyendo lo que se dice y deja de decir.
El perfeccionamiento de la invasión mercantil-militar-financiero como justificante de desarrollo para la trastienda de la VOC, el esclavismo de grupos humanos por parte de los portugueses, los eventos se narran de una forma para justificar más adelante una situación que fue forzosamente narrada como inevitable. El incidente del Golfo de Tonkin, el incendio del Bundestag, supuestas Armas de Destrucción Masiva en manos de Sadam Hussein. Carl Sagan, en su serie Cosmos, narra una visión altamente romántica del paradigma occidental, una narración que justifica los hechos de forma que sean aceptados como inevitables.
Es todo tan ingenuo, tan inevitable, tan inocuoamente cientificista, que las palabras de Serge Latouche y ‘la cultura de lo ilimitado’ se hacen necesarias:
“Occidente se identifica con un paradigma desterritorializado, que se caracteriza, por una parte, por la creencia, inaudita a escala del cosmos y de las culturas, en un tiempo acumulativo y lineal y por la atribucion al hombre de la misisonm de dominar la naturaleza por completo y, por otra parte, por la fe en la razon calculadora para organizar su accion.”
Este paradigma que produce narrativas especificas es un proceso. El énfasis en el proceso. Procesos y condiciones de producción de historia. Para terminar, nuevamente las palabras de M.-R. Trouillot vienen al auxilio:
“La historia sólo se revela a través de la producción de narrativas específicas. Lo que más importa son los procesos y las condiciones de producción de esas narrativas. Sólo el énfasis en el proceso puede descubrir la forma como se relacionan los dos lados de la historicidad en un contexto particular. Sólo a través de esa superposición podemos descubrir el ejercicio diferencial del poder que hace posible algunas narrativas y silencia otras”
Me pregunto qué procesos de producción están funcionado en la trastienda de este discurso pronunciado en 2011 por Barak Obama:
“Hace medio siglo, cuando los soviéticos nos ganaron en el espacio con el lanzamiento del Sputnik, no teníamos ni idea de que algún día los venceríamos en la Luna. No teníamos la ciencia necesaria. La NASA no existía. Pero después de invertir en mejor investigación y mejor educación… No solamente sobrepasamos a los soviéticos sino que desatamos una ola de innovación que creó nuevas industrias y millones de nuevos puestos de trabajo”
Bibliografía
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