REconnecting dots 1.3

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Sinagoga del Tránsito, Toledo, España

Durante este año nuevamente hizo aparición en la zona central-sur de chile un brote de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob variante genética.

Radio Bio Bio informaba: “El Hospital Regional de Concepción informó este martes que las dos pacientes que se encuentran internadas por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, a la cual en ocasiones se le asocia con el “mal de la vaca loca”, están en buenas condiciones. Además, descartaron que se deba a un contagio por consumir carne, pues ellas tienen la variante genética que afecta a los humanos.” [1]

“Después del descubrimiento de América, muchos judíos, “marranos” o “portugueses”, según se les denominaba en la época, se entusiasmaron con la idea de venir al Nuevo Mundo como una alternativa para evadir la persecución de las autoridades españolas. Así, el grueso de la inmigración judía se efectuó durante los primeros años de ocupación y conquista, cuando aún no se establecía la Inquisición en las tierras recién descubiertas. Esta aparente tranquilidad sólo duró hasta 1528 cuando, uno de los conquistadores de México, Hernando de Alonso, fue quemado en la hoguera junto a otros judíos en el primer “auto de fe” celebrado por la Inquisición en América. En 1570, llegó a Lima el inquisidor Serván de Cerezuela y al año siguiente se estableció la Inquisición en México. En estas circunstancias la costa de Venezuela se transformó en el camino más expedito utilizado por los “portugueses” para ingresar al nuevo continente. No obstante, en 1610, se estableció un tribunal de la Inquisición en Cartagena de Indias lo cual obligó a los judíos a buscar nuevas rutas. Una de éstas se dirigió por el Atlántico hacia el sur lo que implicó que, desde principios del siglo XVII, se estableciera un importante núcleo de “marranos” en Buenos Aires, el que se irradió al resto del cono sur.” [2]

Resultaría inimaginable pensar que entre los miles de chilenos persiste cierta genética judía. Jean Michel Trouillot dijo:

“Lo inimaginable es lo que no puede concebirse entre las posibles alternativas, lo que pervierte todas las respuestas porque desafía los términos bajo los que se formularon las preguntas”[3]

La castellanidad se forjo a partir de ese otro, de aquel ‘no cristiano’, fuera ‘moro’ o ‘judío’. Del mismo modo aunque en la actualidad el hombre o la mujer españoles hagan del consumo de cerdo un marcador de su cultura, los estudios genéticos indican que un porcentaje no menor de españoles acarrea genes judíos sefardíes o del poblaciones musulmanas del norte de África.

“… The Iberian Peninsula provides a suitable region for examination of the demographic impact of such recent events, because its complex recent history has involved the long-term residence of two very different populations with distinct geographical origins and their own particular cultural and religious characteristics—North African Muslims and Sephardic Jews. To address this issue, we analyzed Y chromosome haplotypes, which provide the necessary phylogeographic resolution, in 1140 males from the Iberian Peninsula and Balearic Islands. Admixture analysis based on binary and Y-STR haplotypes indicates a high mean proportion of ancestry from North African (10.6%) and Sephardic Jewish (19.8%) sources. Despite alternative possible sources for lineages ascribed a Sephardic Jewish origin, these proportions attest to a high level of religious conversion (whether voluntary or enforced), driven by historical episodes of social and religious intolerance, that ultimately led to the integration of descendants. In agreement with the historical record, analysis of haplotype sharing and diversity within specific haplogroups suggests that the Sephardic Jewish component is the more ancient. The geographical distribution of North African ancestry in the peninsula does not reflect the initial colonization and subsequent withdrawal and is likely to result from later enforced population movement—more marked in some regions than in others—plus the effects of genetic drift.”[4]

Por consiguiente, no es extraño que estos genes hayan viajado a diversos lugares de América y hasta el sur de Chile.

“…Thus, all 3 of the known clusters of CJD, in Slovakia, Libyan-born Israeli Jews, and Chile, are linked to the presence of the same mutation. The phenotypic features of the disease in these families are similar to those reported for other clustered or individual families elsewhere in the world. The heterogeneous genetic composition of the Chilean population interpreted in light of historical migration patterns suggests that the mutation may have entered Chile by Jewish emigration from Spain.”[5]

“… We report here the occurrence of a founder Ashkenazi Jewish BRCA1 mutation, 185delAG (also known as 187delAG), in a non-Jewish Chilean family with no reported Jewish ancestry. The linked haplotype present in this family was identical to that identified in the Ashkenazi Jewish population. This case report not only illustrates the problem of the definition of ethnicity but also points to the possibility of further studies of the frequency of founder Ashkenazi Jewish mutations in populations not generally considered to be of Ashkenazi Jewish origin.”[6]

“En lo impensable de una época está todo lo que uno no puede pensar por falta de inclinación ética o política que predisponga a tenerlo en cuenta o en consideración, pero también que no se puede pensar por falta de instrumentos mentales, a saber, problemáticas, conceptos, métodos, técnicas”[7]

BIBLIOGRAFIA

[1] Radio Bio Bio Chile, Martes 6 mayo 2014, Concepción, Chile http://www.biobiochile.cl/2014/05/06/descartan-que-mujeres-internadas-por-mal-de-la-vaca-loca-se-deba-a-contagio-por-consumir-carne.shtml

[2] http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-3505.html

[3] Trouillot, M-R (2011 [1995]) Una historia impensable: “La Revolucion haitiana como un no-evento” en Antropología política. Temas contemporáneos, Cañedo Rodríguez, Motserrat; Marquina Espinosa, Aurora (eds.), Bellaterra, Barcelona, pp. 364-365.

[4] Adams, Susan M. et al. (2008) The Genetic Legacy of Religious Diversity and Intolerance: Paternal Lineages of Christians, Jews, and Muslims in the Iberian Peninsula. The American Journal of Human Genetics, Volume 83, Issue 6, 725 – 736.

[5] Brown, Paul et al. (1992) Familial Creutzfeldt-Jakob disease in Chile is associated with the codon 200 mutation of the PRNP amyloid precursor gene on chromosome 20. Journal of the Neurological Sciences Volume 112, Issues 1–2, October 1992, Pages 65–67.

[6] Ah Mew N, Hamel N, et al. (2002) Haplotype analysis of a BRCA1: 185delAG mutation in a Chilean family supports its Ashkenazi origins. Clin Genet. 2002 Aug; 62(2):151-6.

[7] Bourdieu, Pierre (1980) Le Sens pratique, Minuit, Paris, 1980, p.14.

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