burst 1.7

UNRAVEL

transitive verb
1
a  :  to disengage or separate the threads of :  disentangle
b  :  to cause to come apart by or as if by separating the threads of
:  to resolve the intricacy, complexity, or obscurity of :  clear up <unravel a mystery>

Una de las capacidades más peculiares de nuestra naturaleza cerebral es la capacidad de crear una subjetividad que es tan real para nosotros que parece única y al mismo tiempo que única puede ser colectivamente real, pues también parece estar en los cerebros de otros. Esperamos que los demás nos entiendan, porque compartimos la firme creencia de una subjetividad que al mismo tiempo aparenta compartir los mismos efectos ante las mismas condiciones de existencia en otros. Percibimos estos fenómenos a través de nuestros sentidos y nuestro cuerpo, pensamos estas cuestiones a través de muestro lenguaje, mientras los efectos parecen quedar en una historia que aparenta ser lineal. De hecho, porque los demás aparentan tener las mismas capacidades sensoriales, corporales y lingüísticas, creemos que este mundo que nos rodea (su realidad) es cuestión de discusión y descifrado compartido, un constructo de seguridad que nos ayuda a no tener que explicarnos cada mañana el sentido de cada cosa que nos rodea.

La etnografía se encuentra limitada o incapaz para ofrecer explicaciones monocausales. Si las ciencias físicas son capaces de explicar, ‘erklären’ (explicar vía gobierno de ciertas leyes universales), el problema de los dos cuerpos mientras francamente deben abordar una serie de complejos cálculos al incluir más de dos las variables, ¿Qué más se puede esperar de explicaciones de lo humano, con intencionalidad, poder y capacidad de pensamiento? La monocausalidad se remite prácticamente solo a los espacios de lo ideal. Lo monocausal tiene a asociarse con dualismos y reduccionismos, mientras allí en lo abstracto este método es imposible de ser aplicado a las causas encadenadas, enredadas, interseccionadas, yuxtapuestas, llenas de complejidad. Aún más, y esto dentro del marco de lo que consideramos como ‘pensable’, pues:

“En lo impensable de una época está todo lo que uno no puede pensar por falta de inclinación ética o política que predisponga a tenerlo en cuenta o en consideración, pero también que no se puede pensar por falta de instrumentos mentales, a saber, problemáticas, conceptos, métodos, técnicas”. (Bourdieu, 1980) Mientras el matiz de M-R Trouillot es significativo: “Lo inimaginable es lo que no puede concebirse entre las posibles alternativas, lo que pervierte todas las respuestas porque desafía los términos bajo los que se formularon las preguntas” (Trouillot, 1995)

Mientras Wittgenstein en el Tractatus logico-philosophicus (6.5) aclara tajantemente:

“Para una respuesta que no se puede expresar, la pregunta tampoco puede expresarse.
No hay enigma.
Si se puede plantear una cuestión, también se puede responder.”

De allí que al tratar de explicar las relaciones entre el ‘explanantia’ y ‘explananda’ se debe tener en cuenta no solo lo complejo y las múltiples variables de un problema (como la física moderna y el problema de N-Cuerpos) sino también la acción humana sujeta a lo impensable o a lo inimaginable. Bajo la consideración etnográfica y su enfrentamiento a estas complejidades, las relaciones deben permanecer abiertas a los límites de lo causalmente múltiple y a lo que permanece en lo incognito, siempre hay un impensable en el abanico que va desde la agencia a la estructura.

Consecuentemente, yendo a una escala mayor, como si hablando de símbolos de símbolos, George Lakoff y Mark Johnson nos enseñan sobre los ‘mitos’ del objetivismo y el subjetivismo. En su libro nos indican que una verdad es siempre relativa a un sistema conceptual, sistema de ideas que está sujeto en gran parte al uso de metáforas. Ellos ofrecen un tercer camino, que no desprecia ni desecha ‘los mitos’ en forma despreciativa, sino que los abraza como una forma de entender el mundo, mientras ofrecen perspectiva experiencialista y la práctica de la ‘racionalidad imaginativa’. Hasta que en vista del reconocimiento de una ‘falta de instrumentos mentales, a saber, problemáticas, conceptos, métodos, técnicas’ acuñemos nuevas metáforas explicar e interpretar lo que nos rodea, pues:

“Las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son; metáforas que se han gastado y han quedado sin fuerza, monedas que han perdido su troquel y no se las considera ya como monedas sino simplemente como metal” (Nietzsche 1980).

BIBLIOGRAFIA
– Bourdieu, Pierre (1980): Le Sens pratique, Minuit, Paris, 1980, p.14
– Lakoff, George y Mark Johnson (2009 [1980]): Metaphors We Live By. Chicago: Chicago University Press; trad. cast. 1986. Metáforas de la vida cotidiana. Madrid: Cátedra.
– Nietzsche, Friedrich (1980): “Sobre verdad y mentira en sentido extramoral”. Valencia: Cuadernos Teorema nº 36.
– Trouillot, M-R (2011 [1995]): Una historia impensable: “La Revolucion haitiana como un no-evento” en Antropología política. Temas contemporáneos, Cañedo Rodríguez, Motserrat; Marquina Espinosa, Aurora (eds.), Bellaterra, Barcelona, pp. 364-365.

– Wittgenstein, Ludwig (1921): Tractatus logico-philosophicus

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